NO PODEMOS BAJAR LA GUARDIA

NO PODEMOS BAJAR LA GUARDIA

Esta pasada Semana Santa ha habido más muertes en accidentes de carretera que el pasado año por las mismas fechas, en 2012 fueron 26 y en este año han sido 35. Además debemos contabilizar los 149 heridos, que sin haber perdido la vida, por pura estadística podemos afirmar, que muchos de ellos han quedado seriamente lesionados.

Hasta ahora mismo todas las cifras eran esperanzadoras, siempre las víctimas eran menores que las del año anterior. Parece que se ha roto la hoja de ruta trazada, y todo ello a pesar de las campañas de la Dirección General de Tráfico (DGT), de los medios de comunicación y todos los agentes preocupados por esta lacra que son los muertos y heridos en accidentes de tráfico.

La DGT, en un esfuerzo sin precedentes, nos mantiene puntualmente informados de los accidentes, los heridos, las causas que los provocan, de los lugares donde suceden… Previamente ha establecido un dispositivo especial de vigilancia y prevención. Desde el organismo oficial se ha hecho y se está haciendo una gran labor. Pero llega un momento en que uno llega a una conclusión: por mucho que se haga desde los órganos competentes va a ser muy difícil llegar al ansiado objetivo: Cero Víctimas en Accidentes de Tráfico.

Aunque las estadísticas hayan sido tranquilizadoras hasta ahora, los muertos en carretera nos sacuden de nuevo, sobre todo si pensamos en las consecuencias de vidas rotas, familias desmembradas, proyectos inconclusos,  que llevan consigo cada una de estas 35 víctimas que han perdido la vida esta pasada semana.

Conviene que todos hagamos nuestro este dolor, esta pérdida, esta orfandad, este sufrimiento que lleva consigo cada víctima de la carretera de esta manera tan brusca, tan inesperada, tan imprevista.

Para para afrontar este grave problema, según los expertos, conviene seguir un procedimiento que es justamente el que hemos descrito hasta ahora en este artículo y que resumimos y completamos:

  1. Conocer. Para afrontar un problema hay que empezar por tener datos y conocerlo con la mayor amplitud posible, hemos hecho pero en el enlace siguiente de la DGT lo ampliamos: http://www.dgt.es/es/prensa/notas-de-prensa/2014/20140422-Durante-la-Semana-Santa-se-han-producido-35-muertes.shtml
  2. Sentir. Se trata de ponernos en el lugar de los afectados, de las víctimas, de las familias…, es lo que en psicología llamamos empatía, o sentir lo que el otro siente. Si somos capaces de hacer este ejercicio de ponernos en la piel del otro, en este caso del accidentado, con todas las consecuencias que esto trae, de sentir la dolencia que el otro ha sentido, estaremos en condiciones de afrontar el siguiente punto.
  3. Acción. Las personas adultas cuando hemos tomado conciencia de un problema tendemos de manera natural a poner los medios para remediarlo y hacerse las preguntas que nos lleven a actuar. Teniendo en cuenta que del mismo modo que para educar a un niño se necesita la tribu entera, para hacer frente al problema de los accidentes de tráfico se necesita la tribu entera, dicho de otra modo, todos somos imprescindibles.

 

José Ramón Colell

Fundación EducaTrafic